A partir de enero de 2026 comenzaron a aplicarse de manera plena una serie de modificaciones y criterios interpretativos en materia laboral que impactan directamente en la relación entre empleadores y trabajadores. Estos cambios no surgen de una única norma aislada, sino de la implementación progresiva de reformas legales, decretos reglamentarios y resoluciones administrativas que buscan modernizar el sistema laboral, fortalecer la registración del empleo y reducir los niveles de informalidad.




















































